Otro gran misterio sin explicación. Una de las palabras del diccionario que nunca terminan de convencerme al definirlas:
1. intr. Sobrevenir, suceder, acaecer.
2. intr. Llegar a ser. Él puede devenir crítico. El miedo puede devenir en paranoia.
3. m. Fil. La realidad entendida como proceso o cambio, que a veces se opone a ser2.
4. m. Fil. Proceso mediante el cual algo se hace o llega a ser.
Supongamos que me quedo con la última acepción, o incluso con la antepenúltima... la RAE definiendo está tan a la altura de las circunstancias como la RFEF al balonpié, aunque esa es sólo una de mis poco interesantes opiniones que me guardo para mí.
El devenir como concepto abstracto, sin embargo, tiene mucha más trascendencia espiritual, más implicación con el medio al que implica. O tal vez sea yo el que le atribuya tales virtudes.
Una planta asume el devenir de su trayectoria vital? Metafóricamente creo que sí. Es un disparate si lo pasamos al terreno de la botánica, pero ese no es el terreno en el que se desarrollan y cohabitan los conceptos abstractos.
Que entiende una persona por su devenir? Que asume nuestro YO más íntimo respecto a esta palabra? El devenir como proceso externo y transcurso paralelo? O como parte de nuestra propia evolución biológica?
Si Mendel intentase aplicar estos razonamientos a su estudio, sería el más puteado del monasterio. Pero el guisante le estaría eternamente agradecido.
Mi devenir me orienta sin remisión hacia lo que desconozco todavía. Pero como confío tanto en mi incierto destino, agradezco que algo guíe mi trayectoria hacia lo que tenga que venir. He ahi la importancia del devenir.
Y yo escribo estas cosas por que en mi monasterio particular nadie me putea más de lo que yo me puteo a mí mismo. Amén.
